Navidad, Año Nuevo y restricciones dietéticas: los ajustes pueden hacer que la cena sea más inclusiva
Las vacaciones son sinónimo de mesa llena, pero para las personas con enfermedades raras que requieren dietas restrictivas, el momento puede traer riesgos. Explica la nutricionista de Casa dos Raros, Mariana Lima Scortegagna. "Consumir un alimento que no forma parte de la dieta puede tener graves consecuencias para el tratamiento. Además, está el aspecto social, ya que el paciente puede sentirse excluido por no participar plenamente en la comida colectiva", afirma.
Según ella, los alimentos más peligrosos varían según la afección, pero suelen estar presentes en platos típicos. "Las carnes, los quesos, los huevos, los postres a base de leche y los alimentos procesados con aditivos ocultos pueden ser perjudiciales para algunos pacientes. En la fenilcetonuria, por ejemplo, incluso pequeñas cantidades de proteína animal ya son perjudiciales. En la galactosemia, en cambio, se debe evitar cualquier derivado lácteo", destaca.
La buena noticia es que existen alternativas. “Hoy existen leches vegetales, preparaciones sin gluten y recetas con bajo contenido proteico que sustituyen los ingredientes tradicionales sin perder sabor”, aconseja Mariana. Refuerza la importancia de la planificación. “Pensar el menú con antelación y probar las recetas garantiza una mayor seguridad”, sugiere.
“Cuando la familia prepara un menú adaptado, el paciente se siente parte de la celebración”
Otra precaución esencial es evitar la contaminación cruzada. "No basta con quitar el ingrediente, hay que preparar el plato desde cero sin él. Y comprobar siempre las etiquetas, ya que algunos productos procesados contienen trazas prohibidas", advierte.
Más que nutrición, cuidado es también inclusión. “Cuando la familia prepara un menú adaptado, el paciente se siente parte de la celebración. Tener una opción segura en la mesa principal marca la diferencia”, destaca.
Para Mariana, las fiestas también pueden ser educativas. "Al adaptar un plato y explicar el motivo, familiares y amigos llegan a comprender mejor la realidad de quienes viven con una enfermedad rara. Esto amplía la red de apoyo y fortalece los vínculos", sostiene.
